Los únicos vertebrados parásitos conocidos hoy en día son las lampreas. Pertenecen a la clase de los agnatos (peces sin mandíbulas) y pueden ser tanto marinas como dulciacuícolas, aunque sólo las primeras son parásitas.
Una falsa ventosa
En torno a la boca presentan una especie de ventosa dotada de dientecillos con la que se fijan a la piel de otros peces, la cual perforan para poder alimentarse de su sangre.






