
El primero y más elemental recurso energético de que dispone el hombre es el hombre mismo. Desde siempre, la fuerza muscular ha representado su fuente energética básica; por eso mismo, desde principios de la humanidad, la historia de los inventos coincide con la búsqueda de alternativas, cuyo objetivo ha sido diversificar sistemas capaces de multiplicar el potencial natural del hombre.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada