
El agua es un buen conductor eléctrico, de modo que favorece el establecimiento de un circuito entre la red eléctrica y el suelo a través del cuerpo de una persona que vaya descalza y tenga los pies mojados. Por el contrario, unos zapatos de suela de material aislante y un suelo seco dificultan enormemente que se cierre el circuito eléctrico, reduciendo el riesgo de electrocución.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada