
En cualquier movimiento que realizamos se producen una serie de procesos encadenados que dan como resultado final la contracción de los músculos.
En primer lugar interviene la percepción, gracias a la participación de los árganos sensitivos (vista, oído, tacto gusto y sentido cinestésico), que captarán cualquier tipo de estímulo y lo transmitirán al cerebro.
En segundo lugar el cerebro decidirá cómo y cuándo debe moverse el músculo, y enviará la información a través de la médula espinal y del sistema nervioso periférico hasta los receptores de la musculatura implicada.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada